La educación pos revolucionaria
En cumplimiento de las exigencias sociales que surgieron en consecuencia del movimiento revolucionario de 1910, se redacto en la Constitución de 1917 en la cual viene estipulado el artículo 3° que principalmente estaba inspirado en consagrar la educación de forma gratuita, obligatoria y laica para que todo niño mexicano tuviera acceso a ella.
Fue durante el gobierno del general Álvaro Obregón cuando el país entro en una etapa constructiva de mejoramiento y la educación recibió un impulso vital del intelectual revolucionario: José Vasconcelos, que desde la rectoría de la universidad impulsa y fomenta la necesidad de establecer una Secretaria que se encargue de la educación a fin de diseñar y administrar todo lo referente a la cultura y bienestar social que la sociedad posrevolucionaria exigía en ese entonces
Don José Vasconcelos fue un importante personaje para impulsar la educación de México. Gracias a su gestión al frente de la Secretaria de Educación Pública puede concebir su obra como una cruzada nacional que llevara al campo el evangelio de la educación que es inspirado en los religiosos del sigo XVI, en donde el campesino podía recibir la educación mediante el novedoso sistema de maestros misioneros que recorrieron miles de comunidades en donde era difícil recibir educación formal.
Las misiones culturales fueron elementos fundamentales en la obra educativa y una vez comprobado su éxito se fundaron las escuelas normales rurales y la casa del pueblo, los primeros maestros ambulantes fueron enviados al campo en 1921, para educar a los centros indígenas de mayor población, se tuvo que buscar personal para capacitarlo a enseñar y así se fueron estableciendo en las comunidades pequeñas escuelas con el apoyo del pueblo.
Las escuelas normales existieron a partir de 1921, la formación del profesor de primaria ha tenido dos momentos claves para su preparación: el maestro rural, misionero estaba comprometido y tenía una vocación para enseñar; el otro momento es cuando se le otorga a los estudios normalistas el nivel de licenciatura, que es con el que contamos actualmente.
Vasconcelos pretendía un pueblo culto, pero a los maestros rurales no se les exigía la gran cosa bastaba con que supieran leer, escribir, vivieran en la comunidad donde trabajarían y tuvieran una idea muy básica de lo que era enseñar, así que el resultado que se alcanzó solo fue que el pueblo dejara de ser analfabeta.

En 1925 se llevó a cabo la fundación de una sola normal primaria en el Distrito Federal bajo el nombre de la “Escuela Nacional de Maestros”.
La Escuela Nacional de Maestros fue impulsada por el profesor Lauro Aguirre, en la cual se trataba de integrar los nuevos lineamientos de la escuela activa y funcional, eliminando con esto la antigua enseñanza tradicional y rutinaria.
El profesor Lauro Aguirre realizó una tarea importante para llegar a la toma de decisión sobre el periodo que abarcaría la carrera normalista, la cual se extendería a 6 años de estudio incluyendo 3 años de secundaria, considerando además que la enseñanza normal fuera coeducativa.
Los objetivos primordiales de la “Escuela Nacional de Maestros” eran, por un lado, actualizar la educación normal, para que de acuerdo con las necesidades de la época prepararan a los alumnos según los principios de la enseñanza y por otro incrementar la formación de maestros.
La escuela favoreció las redes académicas y sus discípulos la enriquecieron con el intercambio de experiencias, materiales de estudio, libros de texto, etc.
En 1932 Narciso Bassols, Secretario de Educación Pública, ordenó un estudio de la problemática de las condiciones de la Escuela Nacional de Maestros, el cual evidenció los errores que la propia Secretaría había cometido al no planear la educación normal a nivel nacional. Un gran número de egresados se resistía a llevar a cabo la función de docente en las normales rurales debido al poco sueldo que se percibía. El país requería mayor número de escuelas y maestros, pero las dificultades económicas por las cuales el Estado atravesaba no le permitían disponer de presupuesto para nuevas plazas.
A partir de 1935, la Escuela Nacional de Maestros introdujo el socialismo en sus programas a través de una serie de nuevas cátedras, las asignaturas se organizaron en: naturaleza, trabajo y sociedad.
En 1936 las Escuelas Normales Rurales se transformaron en Escuelas Regionales Campesinas y en 1937 desaparecieron las misiones culturales.
Una de las herencias que dejo el callismo fue un profundo sentimiento anti religioso y el fin de quitarle al credo su fuerza ante la educación. Esta postura dio origen al cardenismo y su educación socialista. Fueron dos posturas del cardenismo: reparto de tierras y la industrialización que determinaron el tipo de educación de esta etapa una educación para el campo basada en la escuela rural combinada con la educación vasconselista y una educación técnica que culmino con la fundación del IPN de donde salieron los técnicos que empezarían con la industrialización .
Hubo tres pedagogos que influyeron en este periodo que son:
  • Rafael Ramírez
  • Macarenco
  • Louski
Que continuaron con la propuesta de la escuela activa se ajusta a las condiciones del campesino mexicano como escuela de la acción donde sentaría las bases para la industrialización.
El profesor Cupertino de la Cruz López nos decía que por educación socialista se entendía ayudar a los campesinos a gestionar obras de carácter social.